Qué es la carboxiterapia

QUÉ ES LA CARBOXITERAPIA Y QUÉ APLICACIONES TIENE

La carboxiterapia es una de las técnicas más empleadas en la actualidad para mejorar la belleza y la salud de nuestra piel. Gracias a sus múltiples aplicaciones nos ayudará a conseguir una piel más joven y tersa de una forma no invasiva y con resultados satisfactorios. Vamos a ver más concretamente en qué consiste esta técnica y en qué nos puede ayudar.

Qué es la carboxiterapia

La carboxiterapia es un tratamiento médico que consiste en la aplicación de dióxido de carbono (CO2) por vía subcutánea mediante pequeñas infiltraciones. Se realiza a través de una pequeña inyección y permite potenciar la oxigenación de los tejidos corporales, de tal forma que mejora el flujo sanguíneo y el tono de la piel. Durante este proceso se eliminan las toxinas a través del sistema linfático y esto produce una quema de grasas masiva, al mismo tiempo que estimula la producción de colágeno.

Dependiendo de las características del paciente y del problema a tratar, el número de sesiones oscilará entre las 10 y las 20, una por semana. Una vez finalizada cada una de las sesiones, el paciente se podrá incorporar sin problema a su vida cotidiana, aunque deberá evitar la exposición al sol en las siguientes 24-48 horas.

¿Qué aplicaciones tiene?

Una de las múltiples ventajas que nos ofrece la carboxiterapia es que se puede aplicar en el tratamiento de diferentes problemas estéticos:

  • Celulitis y grasa localizada. Es probablemente su principal aplicación, ya que la carboxiterapia nos permite estimular la oxidación de los ácidos grasos para reducir la grasa localizada. Además, consigue reducir la aparición de los antiestéticos hoyuelos provocados por la piel de naranja, mejora la elasticidad de la piel, reduce la flacidez, disminuye el volumen de la zona y alivia los síntomas de la celulitis.
  • Estrías. Gracias al CO2 lograremos activar la circulación sanguínea y estimularemos la creación de colágeno y elastina, lo cual resultará muy beneficioso para eliminar las estrías.
  • Acné. Las propiedades antisépticas del dióxido de carbono permiten combatir la infección provocada por el acné y regenerar la piel que ha quedado dañada.
  • Microvarices. El CO2 estimula la microcirculación y reduce la insuficiencia venosa.
  • Otras aplicaciones. Además de estas, la carboxiterapia también se puede utilizar para tratar arrugas faciales, bolsas oculares y papada.

Ahora que ya sabemos qué es la carboxiterapia, debemos tener en cuenta que, según la necesidad que vayamos a tratar, esta técnica se puede combinar con otros tratamientos corporales para obtener resultados óptimos.